La Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2025, celebrada en Madrid, ha sido el centro de una controversia que pone bajo la lupa a los representantes de Quintana Roo.
La presencia de figuras políticas ajenas al sector turístico, como la diputada local Paola Moreno, ha desatado cuestionamientos sobre la pertinencia y los resultados reales de su asistencia.
La presencia de Paola Moreno genera desconcierto. ¿Qué hace una presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso de Quintana Roo en un evento turístico internacional?
¿Con qué justificación se financia su participación en un foro que no guarda relación con sus funciones legislativas?
En este contexto, la participación de personajes que no aportan al desarrollo turístico parece más un lujo financiado con recursos públicos que una estrategia para atraer inversión o fortalecer la promoción de los destinos del estado.
La ausencia de resultados concretos y las justificaciones vagas alimentan las sospechas de que este tipo de viajes podrían ser pretextos para vacacionar con dinero del erario.
¿Qué logros traerá la diputada Paola Moreno de su visita a FITUR? ¿O acaso su participación quedará en el anecdotario como otro ejemplo de mal uso de los recursos públicos?
La polémica sigue abierta, mientras los quintanarroenses esperan respuestas y, sobre todo, resultados.