A solo cuatro meses de concluir su mandato, el expresidente Enrique Peña Nieto asignó un contrato millonario a la empresa israelí “Air Cap”, cuyo dueño, Uri Emanuel Ansbacher, asegura que este acuerdo formó parte de un pago de soborno a Peña Nieto por un total de 25 millones de dólares, de acuerdo con un reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Origen del contrato
En junio de 2017, durante la gestión de Peña Nieto, la entonces Procuraduría General de la República adjudicó a “Air Cap” un contrato para actualizar y mantener Pegasus, una plataforma de espionaje adquirida en 2014. La firma cobró 92.9 millones de pesos por ese servicio.
La investigación global “Pegasus Project” y reportes de medios israelíes, como The Marker, vinculaban a “Air Cap” con redes de empresas fachada basadas en México, propiedad del propio Ansbacher, destinadas a comercializar el software de la firma NSO Group.
Reclamo de soborno
En el marco de una disputa legal en Israel, Ansbacher y su socio Avishal Neriah aseguraron haber entregado aproximadamente 25 millones de dólares a Peña Nieto a cambio de contratos oficiales, incluido el de Pegasus.
Reacción oficial
Peña Nieto negó categóricamente estos señalamientos en su cuenta de X (anteriormente Twitter): “Totalmente falsa la nota sobre supuestas aportaciones”, escribió el 6 de julio. Un día después reiteró en entrevista con Ciro Gómez Leyva no haber dado instrucciones para favorecer a ningún proveedor.
Investigación en curso
El 8 de julio, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz, anunció la apertura de una investigación para esclarecer si, en efecto, existieron sobornos por parte de Peña Nieto.
El trasfondo del caso Pegasus y los contratos con Peña Nieto
1. ¿Qué es Pegasus y por qué es relevante?
Pegasus es un software de espionaje desarrollado por NSO Group, una empresa israelí especializada en tecnología de vigilancia. El programa permite acceder a teléfonos móviles sin que los usuarios lo detecten, extrayendo mensajes, llamadas, ubicaciones y otros datos. Originalmente diseñado para combatir el terrorismo, Pegasus fue vendido a diversos gobiernos, aunque su uso se desvió para espiar a periodistas, activistas y opositores políticos.
En México, Pegasus fue adquirido durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. De acuerdo con investigaciones internacionales como el Pegasus Project, México fue el primer y principal cliente de NSO, y uno de los países que más lo utilizó contra civiles.
2. El contrato bajo la lupa
La empresa israelí Air Cap, dirigida por Uri Emanuel Ansbacher y su socio Avishal Neriah, fue intermediaria en el contrato otorgado por la entonces Procuraduría General de la República (PGR) en 2017, por un monto de 92.9 millones de pesos, poco antes del fin del sexenio de Peña Nieto.
Según declaraciones de Ansbacher, hechas públicas en el marco de un pleito legal en Israel, la obtención de este contrato fue consecuencia de un pago de soborno por 25 millones de dólares al expresidente mexicano.
3. La defensa de Peña Nieto
Peña Nieto ha rechazado las acusaciones, calificándolas como falsas y sin sustento. Asegura no haber tenido injerencia directa en la contratación de proveedores ni haber recibido recursos ilegales. Hasta ahora, no se ha presentado evidencia concluyente que respalde las acusaciones de Ansbacher más allá de sus propios testimonios.
4. Implicaciones legales en México e Israel
- En México, la Fiscalía General de la República (FGR) inició una investigación tras la publicación del caso por medios mexicanos e israelíes. Podrían configurarse delitos como cohecho, enriquecimiento ilícito y ejercicio indebido del servicio público.
- En Israel, el pleito entre Ansbacher y Neriah también busca determinar la legalidad de los contratos y los movimientos financieros relacionados con Pegasus, así como las estructuras empresariales utilizadas para mover el dinero hacia México.
- Estados Unidos y la Unión Europea vigilan de cerca los movimientos de NSO Group, pues Pegasus está en listas negras comerciales por sus abusos contra los derechos humanos.
5. Relevancia internacional del escándalo Pegasus
México no es el único país involucrado en el uso indebido de Pegasus:
- En Hungría, Polonia, Marruecos, Arabia Saudita y otros países, el software fue usado contra opositores políticos y periodistas.
- La empresa NSO Group enfrenta sanciones de EE. UU. desde 2021, cuando fue incluida en la “lista negra” del Departamento de Comercio.
- Israel ha enfrentado presiones internacionales por permitir la exportación de esta tecnología a gobiernos con historial de violaciones a los derechos humanos.
6. Impacto político en México
Este caso revive los cuestionamientos sobre la corrupción y el espionaje político durante el sexenio de Peña Nieto, debilitando aún más la imagen del expresidente, quien desde 2019 reside en España. También presiona a la administración de Claudia Sheinbaum, que prometió erradicar la impunidad de exmandatarios, aunque hasta ahora no ha habido acciones contundentes contra Peña Nieto.
La continuidad de la investigación dependerá de la voluntad política de la actual Fiscalía General de la República, que ha sido acusada por sectores críticos de proteger intereses del antiguo régimen.
7. Preguntas clave aún sin respuesta
- ¿Existen pruebas bancarias, contratos firmados o testigos adicionales que respalden la versión del soborno?
- ¿Funcionarios de menor rango en la PGR o en la SEDENA estuvieron involucrados en la operación del software?
- ¿Podrían abrirse procesos judiciales internacionales por el uso indebido de Pegasus en México?