A diario hay escenas en el Hospital General Regional No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), conocido como T-1, que desatan una ola de indignación ciudadana. Pacientes y familiares que acuden al área de urgencias denuncian las condiciones precarias en las que permanecen durante horas en espera de atención médica.
En redes sociales hay imágenes difundidas que muestran un sistema colapsado, pasillos rebasados y una evidente falta de infraestructura para responder a la alta demanda.
Los videos compartidos por usuarios exhiben a pacientes con fracturas sentados en sillas de ruedas o incluso con los pies enyesados sobre cajas de cartón, en un intento rudimentario por mantener las extremidades elevadas. También se observa a personas en camillas improvisadas, cubiertas con mantas, esperando en corredores fríos. Algunas simplemente permanecen de pie o sentadas en bancas metálicas, mientras sus familiares aguardan sin certeza de tiempos o condiciones de atención.
La saturación del hospital no es nueva, pero según testimonios de usuarios, se ha agudizado recientemente. Atribuyen esta situación al crecimiento sostenido en la demanda de servicios médicos, la insuficiencia de personal y la carencia de recursos materiales básicos. Además, señalan la falta de información oportuna y de canales de comunicación claros como una fuente adicional de estrés e incertidumbre.
Frente a la presión pública, el titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán, el doctor Alonso Sansores Río, fijó la postura oficial. En el mensaje, el funcionario aseguró que todos los pacientes han sido valorados por personal médico, y que se están implementando acciones para restablecer condiciones adecuadas en el área de urgencias.
“Estamos trabajando para dejar el área en condiciones adecuadas para que todos nuestros pacientes puedan recibir atención. Es importante decir que todos han sido valorados y seguiremos trabajando mañana, tarde y noche para que esto continúe”, declaró Sansores Río.
Acompañado del secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Javier Campos Rosado, el titular del IMSS Yucatán recorrió las instalaciones de la T-1, donde constataron la gran afluencia de personas que requieren atención médica por diversas circunstancias. Campos Rosado señaló que se están atendiendo los problemas de forma bilateral, en conjunto con los trabajadores del instituto, con el objetivo de resolverlos lo más pronto posible.
El hospital T-1 es uno de los más concurridos del IMSS en la entidad, al concentrar servicios de especialidades como ortopedia, urología, cirugía maxilofacial y reconstructiva. De hecho, no es la primera vez que se viralizan imágenes que evidencian su sobresaturación. Además de pacientes de Mérida, esta unidad médica atiende a derechohabientes provenientes de otros municipios del estado y de entidades vecinas, lo que incrementa la presión sobre su infraestructura.
A la par de la atención inmediata a esta crisis, el IMSS anunció que ha reforzado su servicio de traslados con la reciente incorporación de 18 nuevas ambulancias equipadas con tecnología de última generación, como parte de un plan más amplio para fortalecer la capacidad de respuesta en el estado.
Sin embargo, activistas por la salud y usuarios del sistema insisten en que no basta con medidas paliativas. Exigen una revisión estructural de la capacidad hospitalaria, un incremento real en el número de camas, personal médico y de enfermería, así como transparencia en los procesos de asignación de recursos. Subrayan que es fundamental garantizar una atención digna para quienes acuden al IMSS, muchas veces en contextos de urgencia y vulnerabilidad.