
Por Rafael Quintanar
El estancamiento o retroceso que se ha vivido en los gobiernos del país por más de 70 años con algunas excepciones en estados y municipios, le brindan la oportunidad al partido Morena de hacer una transformación real, ahora que gobierna el país contando con el respaldo de la cámara de senadores, de diputados, la gran mayoría de los estados y municipios del país lo que exige tener un partido gobierno a la altura de las circunstancias.
El partido gobierno debe de estar fortalecido en su estructura partidaria, marcando con toda claridad su autonomía partidaria de los gobernantes en sus estados y municipios para evitar cualquier situación que debilite el trabajo partidario en la toma de decisiones.
El partido gobierno debe contar con una estructura partidaria, organizada, informada, capacitada en las tareas y su ideología.
Tener todos sus órganos deliberativos y de decisión, con un trabajo de análisis, discusión, propuesta y acciones concretas que respalden los trabajos de su gobierno.
Tiene que ser sus ojos, oídos y boca en cada colonia, en cada calle, escuchar las necesidades de la gente, informar de los programas, de los proyectos y proponer soluciones de la mano de la sociedad activa y organizada.
Y cuando hablamos de la necesidad de contar con su autonomía y mantener la coordinación que debe de existir con los gobernantes en turno de su mismo partido es porque conocemos experiencias vividas aquí en nuestro estado y sabemos los riesgos que se corren.
Solo hay que recordar cuando gana Chacho la elección por el PVEM y quería que el PRD apoyara su gobierno pero sin tener un proyecto claro más que sumar a los dirigentes de otros partidos para evitar las críticas.
Al punto que le dio tentación a Chacho García Zalvidea y fue tomando las dirigencias del PAN, del PVEM y quiso hacerlo con el PRD mediante un golpe de estado utilizando a compañeros que sirvieron a sus intereses y de esquiroles.
Lo cual en el caso del PRD le falló por qué jamás calculo que existía un partido sólido en sus órganos internos, un consejo fuerte y con un gran compromiso partidario.
Paso el tiempo y la dirección del PRD se mantuvo firme en su posición de oposición responsable, hasta que llegó el día en que Joaquín Hendricks utilizando a Marisol Ávila del partido verde partido aliado del PRI le da un golpe de estado a Chacho (le alcanzó el karma) y por un asunto de congruencia entramos a la defensa de su gobierno.
El PRD como izquierda en Quintana Roo defendió a Juan Ignacio García Zalvidea (Chacho) acompañándolo en sus movilizaciones, informando a la sociedad, en la defensa jurídica hasta la reposición de su gobierno.
Si el PRD en su momento hubiera estado subordinado a Chacho no lo hubiera podido haber defendido, por que estaría debilitado en la credibilidad de la gente, sin estructura propia, faltos de apoyo popular y más.
Pero el tener sus órganos partidarios informados, organizados, con un programa y plan de trabajo en las calles permanentemente con o sin campañas.
Por eso pudo salir a defender la democracia y el mandato popular independientemente de quien fuera el gobernante.
Morena en este momento cuenta con una dirigencia a nivel nacional con las cualidades necesarias y l oportunidad de consolidar un verdadero partido a nivel nacional.
Y debe de pasar por el proceso de afiliación pero también de democratización, apertura e inclusión siempre y cuando se respeten sus principios, estatutos y programa de acción.
Ya que la presidenta Claudia Sheinbaum está en esa misma lógica poniendo el ejemplo con su operación enjambre y es bastante desgastante e incongruente estar exhibiendo a gobernantes de su mismo partido por actos fuera de la ley por postular a cualquier personaje sin compromiso partidario y de proyecto de nación.
Debe vigilarse en todo momento ser congruentes y consecuentes ya que cuentan con una gran fuerza popular y moral por lo que no pueden repetir los mismos vicios que tanto se le criticó al PRI.
Y es muy interesante escuchar y conocer que la militancia de MORENA ya está actuando en consecuencia, aunque a todos se les pasó la petición de expulsión de los diputados en el caso de la reforma por contravenir su programa de acción y traicionar la confianza popular.