Por segundo día consecutivo, artesanos, guías turísticos y prestadores de servicios de la comunidad de Pisté, en el municipio de Chichén Itzá, mantienen su rechazo a ser reubicados al Centro de Atención a Visitantes (CATVI), lo que ha derivado en la suspensión temporal de recorridos turísticos hacia la zona arqueológica.
Los inconformes, junto con habitantes de municipios cercanos, exigen la reapertura del acceso tradicional al sitio arqueológico para continuar con sus actividades económicas, principalmente la venta de artesanías y servicios turísticos. Argumentan que el proyecto de reubicación pondría en riesgo el sustento de alrededor de 2 mil familias.
El conflicto ocurre en la comunidad de Pisté, donde no se han alcanzado acuerdos con autoridades del estado de Yucatán, pese a la instalación de mesas de diálogo.
La falta de consenso ya ha impactado al sector turístico de la región, ya que operadores desde destinos como Cancún y la Riviera Maya han reportado la suspensión de tours programados hacia Chichén Itzá, afectando a empresas de transporte, guías de turistas y visitantes nacionales e internacionales.
Mientras tanto, el gobierno estatal ha reiterado su llamado al diálogo para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la normalidad en uno de los principales sitios arqueológicos del país. Las autoridades insisten en la necesidad de ordenar el acceso turístico, mientras que los manifestantes exigen ser escuchados y evitar su desplazamiento.
El conflicto continúa sin una resolución inmediata y mantiene en incertidumbre la operación turística del principal destino arqueológico de la región.