El general Óscar David Lozano Águila, director del Tren Maya, reconoció que la operación de pasajeros no es rentable y que el proyecto depende del transporte de mercancías para alcanzar su punto de equilibrio hacia 2030
El general Óscar David Lozano Águila, director general del Tren Maya, admitió que la operación de pasajeros del megaproyecto ferroviario no es rentable y que su sostenibilidad financiera dependerá del transporte de carga.
“Para lograr el punto de equilibrio necesitamos la carga. Es un componente fundamental”, subrayó el funcionario militar.
Raymundo Riva Palacio exhibe contradicciones de Sheinbaum por operativo con agentes de EE.UU.
Te puede interesar:
Raymundo Riva Palacio exhibe contradicciones de Sheinbaum por operativo con agentes de EE.UU.
Lozano Águila explicó que, para lograr esa meta, es indispensable recuperar y desarrollar la infraestructura ferroviaria de carga, tomando como base lo que ya existía con el antiguo ferrocarril del Istmo de Tehuantepec. En este sentido, señaló que desde abril de 2025 se dio inicio a la primera fase de la construcción de infraestructura especializada para el transporte de mercancías en el circuito del Tren Maya.
El objetivo es que el transporte de carga comience operaciones en julio de 2026, con una meta progresiva de alcanzar una capacidad operativa de hasta 2 millones de toneladas anuales. Para ello, el equipo del Tren Maya ya trabaja de forma intensiva en establecer alianzas con empresas que requieran estos servicios logísticos a lo largo de la ruta ferroviaria.
La estrategia, según el director, se basa en establecer convenios con la industria local y nacional antes de que inicie formalmente el servicio de carga. El reto será sumar el mayor número de acuerdos posibles antes de julio de 2026, lo cual será determinante para asegurar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
Transporte de carga, clave para la viabilidad del Tren Maya
El reconocimiento de la no rentabilidad en la operación de pasajeros marca un giro importante en el discurso oficial del gobierno federal respecto al Tren Maya, un proyecto emblemático de la administraciónpasada, con López Obrador, y la actual, con Claudia Sheinbaum. La expectativa ahora se centra en que el componente logístico y de transporte de mercancías sea el motor financiero que sostenga el proyecto en las próximas décadas.
Con la inversión en infraestructura de carga ya en marcha y una hoja de ruta que apunta a la autosuficiencia operativa hacia 2030, el Tren Maya comienza una nueva etapa, donde la rentabilidad ya no dependerá de los turistas