La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazó conceder la autorización ambiental a la Sedena para construir un complejo militar en Chetumal, luego de detectar que ya había sido talada una superficie de 4.55 hectáreas y que la obra estaba casi concluida. Así lo documenta el portal Animal Político.
El proyecto, identificado oficialmente como “Equipamiento y Obra Pública del Cuerpo de Policía Militar (Frente 10)”, comprende dos predios con una superficie total de 74 322.80 m². El desarrollo implicaba un cambio de uso de suelo de 45 531.11 m² de selva mediana subperennifolia.
De acuerdo con la dependencia ambiental, la Sedena inició los trabajos de desmonte y construcción antes de obtener el permiso correspondiente, lo que violó principios fundamentales de la normativa ambiental: el permiso debía concederse antes del desmonte.
Ante esta situación, Semarnat remitió el caso a la Profepa, que deberá determinar las sanciones pertinentes y las medidas necesarias para restaurar la zona afectada, así como evaluar la suspensión o clausura de las obras.
Organizaciones ambientalistas consideran que esta decisión podría sentar un precedente contra megaproyectos militares y civiles que operan sin permisos, especialmente en territorios sensibles de la Península de Yucatán, donde se ha denunciado que múltiples obras han arrancado sin cumplir los requisitos de impacto ambiental.