La crisis turística que atraviesa Tulum continúa dejando afectaciones en la economía local, donde comerciantes, restauranteros y trabajadores reportan una fuerte caída en la actividad derivada de la disminución de visitantes y el recale masivo de sargazo en las playas. Negocios de la zona aseguran que las ventas han disminuido considerablemente, mientras algunos establecimientos han optado por cerrar ante la falta de ingresos y en donde el gobierno de Diego Castañón NO existe ante la nula respuesta a los locales.
El problema ha impactado la imagen del destino turístico y ha generado preocupación entre los sectores productivos. De acuerdo con prestadores de servicios, la menor afluencia de turistas ha repercutido directamente en hoteles, restaurantes y comercios que dependen de la actividad turística para sostener sus operaciones.
La situación también ha comenzado a reflejarse en el mercado laboral. Trabajadores provenientes de diversos estados del país denuncian haber sido enviados a un llamado “descanso solidario” sin goce de sueldo, una medida que en algunos casos se ha prolongado durante semanas. Ante la incertidumbre y la falta de oportunidades, muchos han decidido abandonar Tulum y regresar a sus lugares de origen en busca de mejores condiciones para subsistir.