A pesar del gasto per cápita en el Poder Judicial, la entidad emitió pocas sentencias y enfrenta un severo rezago en los procesos penales, según datos oficiales.
Quintana Roo se posiciona como una de las entidades con menor rendimiento en la administración de justicia durante 2024, de acuerdo con el Censo Nacional de Impartición de Justicia elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Aunque recibió un gasto operativo de aproximadamente mil millones de pesos, la región emitió solo una fracción de las sentencias promedio en el país, logrando resolver poco más de mil 200 casos frente a los más de 21 mil de otras entidades con similar población. Este bajo índice de resolución se refleja en un costo elevado por sentencia, estimado en cerca de 846 mil pesos.
El rezago en los procesos penales es alarmante. Solo se concluyó menos del siete por ciento de los 3,5 mil casos ingresados durante el año, dejando más de 11 mil pendientes, en su mayoría delitos cometidos por adultos. La lentitud en la justicia penal evidencia un cuello de botella que afecta la seguridad y la confianza ciudadana en el sistema judicial de la entidad.
Un aspecto crítico que revela el informe es la falta de transparencia del Poder Judicial local, ya que fue el único en no reportar su gasto ni el desglose de su presupuesto, lo que limita la evaluación del aprovechamiento de los recursos. A pesar de contar con una estructura judicial considerable, la productividad y eficiencia en Quintana Roo dejan mucho que desear en comparación con otros estados con estructuras similares o menores recursos.