28 de octubre de 2025
La muerte de Rodrigo Mondragón, seguidor del club Cruz Azul, ha generado indignación entre aficionados y familiares, luego de que el Instituto de Ciencias Forenses confirmó que el joven falleció por asfixia tras ser estranguladoluego de ser detenido al final del partido entre “La Máquina” y Monterrey, disputado el 25 de octubre en el Estadio Olímpico Universitario.
Fue detenido tras una supuesta agresión
De acuerdo con la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria de la UNAM, Mondragón fue detenido pasada la medianoche del sábado en el estacionamiento del estadio, presuntamente por agredir al personal de seguridad.
La institución señaló que el aficionado estaba “en aparente estado de ebriedad” y que fue sometido para entregarlo a las autoridades, pero durante el trayecto se desvaneció y murió pese a los intentos de reanimarlo.
Sin embargo, el resultado de la necropsia contradijo esa versión.
Autopsia revela estrangulamiento
El informe forense, difundido el 27 de octubre, determinó que Mondragón murió por asfixia causada por una “llave china”, una técnica que comprime los vasos sanguíneos del cuello.
Fuentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) indicaron que esta maniobra habría sido utilizada para someterlo.
La fiscal Bertha Alcalde confirmó que se abrió una investigación por homicidio, y destacó la importancia del resultado forense para esclarecer los hechos.
“Estamos investigando el fallecimiento de Rodrigo Mondragón, ocurrido tras un evento deportivo en el Estadio Olímpico. La necropsia será clave para determinar la causa de muerte”, declaró.
Cuatro vigilantes detenidos; dos tienen antecedentes
Tras el deceso, la UNAM pidió apoyo de la policía capitalina y de la FGJCDMX para iniciar las indagatorias.
La fiscalía informó que cuatro vigilantes universitarios fueron detenidos:
Brayan Leonardo, de 24 años
José Rodrigo, de 57
Noé, de 45
Luis Alberto, de 38
Dos de ellos tienen antecedentes penales. Los cuatro están bajo investigación por homicidio doloso, a la espera de que un juez defina su situación jurídica.