La gestión de Octavio Romero en Pemex continúa dejando huella en su entorno, con excolaboradores recibiendo salarios millonarios en el organismo de vivienda.
La trayectoria profesional de Octavio Romero, exdirector de Petróleos Mexicanos, continúa influenciando la estructura de altos cargos en instituciones públicas. Después de su gestión en la petrolera estatal, diversos colaboradores de su confianza han ocupado puestos clave en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), una de las agencias más importantes en materia de vivienda laboral. Entre estos, al menos siete altos funcionarios perciben ingresos mensuales que superan los 128 mil pesos, cifra que se acerca a los sueldos que recibe la propia presidenta del país, Claudia Sheinbaum.
La presencia de estos excolaboradores en el Infonavit se suma a un contexto en el que casi 400 empleados de confianza en el organismo ingresan con sueldos superiores a los 100 mil pesos mensuales, con un grupo relevante que llegó durante la gestión de Romero. Entre los cargos de mayor rango en el organismo destacan la Secretaría General, la Dirección de Crédito, Finanzas y Recursos Humanos, donde estos profesionales desempeñan funciones estratégicas y de alta responsabilidad. Algunos de ellos tuvieron roles relevantes en Pemex, como la dirección de Administración en Exploración y Producción o el manejo de recursos en Pemex-Fertilizantes, evidenciando un patrón de movilidad laboral influenciado por sus vínculos previos.
Este fenómeno refleja la consolidación de una red de influencia que trasciende las dependencias, poniendo en evidencia la continuidad de ciertos perfiles en cargos de alta dirección en instituciones públicas relacionadas con la política energética y social del país. La importancia de estas conexiones no solo radica en las remuneraciones, sino también en las decisiones y políticas que estos actores impulsan en sus nuevos puestos. La gestión del caso revela un escenario donde el respeto por las políticas de accesibilidad y transparencia en la administración pública debe mantenerse para garantizar la confianza ciudadana.