A más de dos años de haber iniciado operaciones, las estaciones del Tren Maya en Quintana Roo presentan una baja afluencia de pasajeros, tanto turistas como residentes, según un recorrido realizado en terminales de la región.
En estaciones como Cancún, Puerto Morelos y Playa del Carmen, se observó una escasa presencia de usuarios, así como estacionamientos con baja ocupación y pasillos con poca actividad. De igual forma, varios locales comerciales dentro de las instalaciones permanecen vacíos o en espera de operación, con letreros que indican “Futuro local comercial”.
De acuerdo con personal administrativo de estaciones como Puerto Morelos y Playa del Carmen, actualmente se mantienen alrededor de dos corridas diarias en el tramo Cancún–Chetumal. Sin embargo, reconocieron que la demanda de pasajeros aún es limitada en comparación con las expectativas iniciales.
“En ocasiones hay pasajeros, especialmente quienes aprovechan descuentos para adultos mayores o personas con discapacidad, pero eso no significa que el servicio no esté operando en sus horarios establecidos”, explicó un responsable de estación.
Usuarios consultados señalaron que una de las principales limitaciones del servicio es la falta de conexión inmediata con otros trayectos, como el enlace hacia Palenque, lo que obliga a largas esperas o incluso pernoctar en estaciones intermedias para continuar el viaje.
A ello se suma la percepción negativa que algunos usuarios han formado en redes sociales respecto a la seguridad del sistema, lo que ha generado desconfianza en parte de la población, aunque no existen reportes oficiales que confirmen incidentes de esa naturaleza.
Hasta el momento, el uso del tren se concentra principalmente en turistas, mientras que los habitantes locales continúan prefiriendo otros medios de transporte terrestre para sus desplazamientos dentro del sureste del país.